Cocina española: un recurso que no puede fallar en el sector gastronómico

La cocina española es parte de nuestra cultura, de nuestros sabores, a tal punto que no puede fallar en términos de recurso gastronómico para cualquier restaurante. Salvo casos regionales verdaderamente excepcionales, no hay platos españoles que no sean conocidos y apreciados por el paladar de los argentinos, y eso implica que su incorporación a nuestro menú difícilmente sea ineficaz.

Tomemos como ejemplo la carta de platos del Restaurante Lalín, que de hecho se especializa en la cocina española, y veremos que casi todos son parte de nuestros recursos culturales en términos gastronómicos. Sin embargo, esa familiaridad con nuestro paladar también exige un gran compromiso de parte del restaurante en función de la utilización de productos de primera calidad y procesos de preparación rigurosos.

La paradoja que esto presenta es, por un lado, bastante simple de subsanar: si un plato es conocido por el público probablemente se venta bien, pero esa frecuencia con nuestro paladar también implica que su preparación debe ser impecable, es decir, que no admita fisuras ni un exceso de creatividad, por llamarla de algún modo, algo que se ve seguido en restaurantes demasiado pretenciosos.

Claro que podemos experimentar con la incorporación de sabores y productos locales de estación, así también como con pequeñas variaciones, pero cuando el consumidor solicita un plato de la cocina española espera que sea reconocido por su paladar, y dentro de ese marco es donde deberíamos trabajar específicamente.

La cocina española funciona, y muy bien, a punto tal que es difícil encontrar un restaurante que no contemple alguno de sus principales platos, salgo aquellos que se dedican exclusivamente a la cocina étnica. En el siguiente enlace se pueden ver algunos ejemplos interesantes de los platos españoles con mayor arraigo entre los argentinos: https://restaurante-lalin.com.ar/restaurant-comida-espanola/.

Si este recurso es bien empleado por un restaurante, realmente no puede fallar. De hecho, cualquier fallo en este sentido es responsabilidad nuestra, habida cuenta de que aquí hablamos de un tipo de cocina que ya posee su tradición en la mesa de los argentinos. En este sentido, y lejos de actuar con demasiada confianza, debemos respetar los platos españoles típicos, sus procesos de preparación, y los productos principales que los conforman.

Recién entonces podemos jugar un poco con la imaginación y explorar con pequeñas adiciones y alternativas para darle nuestro toque personal. Incluso dentro del margen que nos permite un plato en particular, como la paella, hay mucho terreno para explorar sin que necesariamente debamos alterar algo que en sí mismo funciona a la perfección.

De manera tal que, para todos los que son parte del sector gastronómico, les recomendamos volver a visitar la cocina española desde una nueva óptica, una que respeta el pasado, la tradición, los sabores que también son parte de nuestra cultura como país, pero siempre desde el respeto que estos platos deberían producirnos como profesionales.

En la sencillez, en la economía de recursos sabiamente utilizados, está la esencia de la nueva cocina que se desarrolla en los mejores restaurantes, y eso generalmente implica una mirada respetuosa hacia el pasado.