Una reflexión sobre la tecnología y la preparación de los alimentos

Estamos habituados a leer y oír sobre los distintos avances y novedades con respecto a tecnologías, aparatos, programas informáticos y otras innovaciones que pueden incorporarse exitosamente a todo tipo de industrias y actividades. También por supuesto en nuestra actividad gastronómica. Basta con hacer una búsqueda como “fábrica de pastas máquinas” o “tecnología para amasar” o “proveedores de alimentos precongelados” para poder vislumbrar rápidamente la enorme -y muchas veces desconcertante- cantidad de propuestas y variedades de insumos disponibles para prácticamente todos los rubros relacionados con la fabricación, distribución o preparación de alimentos. 

Si bien nuestro moderno negocio exige estar al corriente de las nuevas características o alternativas que se manifiestan en el mercado, muchas veces observamos -por parte de quienes ofrecen estos servicios o incluso colegas- una ansiedad por sumar todo tipo de novedad o aparato robotizado, que se presenta en el mercado, sin detenerse en las beneficios reales que traerán en cada caso. 

En Madeleine solemos tomar estas cosas con cautela. Aunque parezca algo extraño a primera vista, la incorporación de cualquier opción -por más pequeña que pueda parecer en principio- es algo que tomamos muy en serio. Para nosotros una máquina para hacer empanadas no es sólo una posibilidad de producir una mayor cantidad de alimento, con ahorro de costos; es también una responsabilidad y una desafío que debe tener sentido en la filosofía que tenemos a la hora de preparar los menús. 

Cada nuevo componente que sumamos a nuestra oferta es debidamente contemplado, en relación a sus virtudes o desventajas específicas. Fundamentalmente, nos importa conservar la identidad que hemos logrado con respecto a los sabores, la variedad y la presentación de cada plato que ofrecemos a nuestros clientes. En el sector de la gastronomía, cualquier variante, por pequeña que pueda resultar en un principio, puede provocar cambios profundos en el resultado final de la comida. 

Lamentablemente, algunos colegas han perdido de vista el necesario equilibrio que debe mantenerse entre lo artesanal y lo industrial. Algunos clientes dejan de visitar regularmente a los que solían ser sus negocios preferidos debido a que notan cambios sustanciales en los sabores y aromas que allí se ofrecen. 

Mantener nuestro estilo, pero sin dejar de renovarnos, es uno de los retos más importantes que enfrentamos a la hora de pensar en adherir máquinas, que puedan automatizar tareas que eran realizadas por personas o a través de herramientas más antiguas. 

Las preguntas claves que nos hacemos tienen que ver, en primer lugar, con los verdaderos aportes y el alcance real de la disminución de costos o tiempos de trabajo que prometen. Estas variables son inmediatamente comparadas con nuestros activos menos tangibles, pero no por eso menos importante, como puede ser el reconocimiento o la identidad de nuestra marca, a través de la calidad de nuestros productos. 

Consultar y dejarnos asesorar por especialistas en estos productos, realizar pruebas y testeos y fundamentalmente estar atentos al feedback de los clientes son algunas de las acciones que no faltan, antes de decidir la compra de una determinada tecnología y su incorporación a los procesos de la fabricación de los alimentos.

Nuestro oasis para los turistas

En nuestros salones tenemos la suerte y el privilegio de conocer a gran cantidad de turistas nacionales e internacionales, que pasean por nuestra ciudad y nos confían anécdotas, impresiones y comentarios sobre sus experiencias diarias.

Así y casi sin querer nos convertimos en compañeros y cómplices de historias sobre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires inspiradoras. Pero también, nuestro restaurante es una pequeña caja de resonancia de los principales temas que preocupan o motivan a los hombres o mujeres que deciden visitar esta bella urbe. Y por eso nos enteramos de algunas de sus preocupaciones o inquietudes más comunes. 

Uno de los temas más recurrentes en los últimos tiempos son las opciones de transfer a Ezeiza desde Capital Federal que resulten confiables, económicas y seguras. Esta necesidad -cada vez más evidente y demandada- está relacionada fundamentalmente con los problemas que se hacen cada vez más intensos y determinantes, relacionados con la gran cantidad de vehículos circulando por las calles y otros inconvenientes que ocasionan la interrupción del tránsito. Algo que si bien es desalentado por las políticas públicas continúa siendo un problema a resolver.

Como sucede en todo el mundo, la cantidad de gente que habita, transita y circula por Buenos Aires, así como la gran cantidad de autos y medios de transporte público aumentan diariamente y complican el paisaje y la movilidad de quienes tenemos que movilizarnos desde y hacia ella. 

Por supuesto que este trayecto no es el único por el que nos consultan, también nos suelen preguntar por opciones del traslado Aeroparque Ezeiza y las mejores alternativas disponibles para concretarlo. Sin embargo, la preocupación y la curiosidad acerca de la movilidad en la ciudad es la más notable. Sabemos que los cortes de calles, desvíos, arreglos y otras cuestiones que alteran la normalidad de los vecindarios no solo estorban y molestan a los habitantes de CABA, sino también a quienes ocasionalmente nos visitan, cuya principal razón es recorrer y pasear. 

En este sentido, podemos decir con mucho orgullo y satisfacción que logramos ofrecer un espacio de distensión, relax y armonía para nuestros clientes. Ya que nos hemos propuesto -por así decirlo- ser un oasis en el medio del ritmo vertiginoso de la metrópolis. Sabemos, gracias al reconocimiento y la recomendación de nuestros usuarios que hemos logrado este objetivo.

Un ambiente ameno, tranquilo y familiar nos distingue. Lo acompañamos con una suave música, que acompaña pero no invade, e iluminación cálida en un espacio amplio y limpio, en el que es posible alejarse por un rato de los ruidos y el frenesí externo.

Podemos asegurar que nos distinguimos por brindar a los comensales un espacio diferente, en el que el tiempo parece detenerse y la comida es mucho más que un alimento. Es también una buena excusa para hacer una pausa, conversar con amigos o colegas y dejar aunque sea por un rato, los ruidos y el vertiginoso ritmo de la Ciudad.   

Cuando los viajantes nos recomiendan suelen mencionar el ambiente tranquilo y ameno como uno de nuestros beneficios adicionales al excelente menú y atención que nos caracteriza. Somos además elegidos como el lugar de reuniones o eventos especiales corporativos. Las empresas saben que quienes nos visitan encontrarán en nuestros ambientes un marco diferente y agradable para conversar sobre planes y proyectos de negocios.

Renovar la imagen de un emprendimiento con tradición

La Madeleine es nuestro restaurante y lo que más nos gusta de él es la imagen que proyecta, el de una empresa que tiene una tradición importante y que está en el corazón de los porteños desde hace años. Sin embargo, hace un tiempo queríamos renovarnos, estar más presente en internet y en la redes sociales. Por eso, nos contactamos con Posicionate (https://posicionamiento-seo.com.ar/), un grupo de creativos y técnicos que enfocan su trabajo en el diseño web y otras herramientas del marketing online.

Lo primero que hicimos fue invitarlos a almorzar un día de semana para que experimentaran la verdadera visión del restaurante y conocieran un poco más de su historia. Fueron recibidos por nuestro equipo de camareros compuestos por jóvenes que están comenzando su camino en este rubro, pero también por algunos de los miembros del equipo más antiguos del local, que hicieron su experiencia en La Madeleine. Además de comer muy bien, conocieron muchos detalles sobre el restaurante, su pasado y los proyectos para el futuro.

La visita fue muy prodPosicionateuctiva porque el equipo de Posicionate obtuvo nuevas ideas para el diseño nuestro sitio web. Eligieron líneas y colores que iban a llamar la atención de los visitantes y que mostraban el estilo del restaurante y su alma porteña. Asimismo, incorporaron la historia del local en los textos preparados por sus escritores profesionales. En el sitio web de La Madeleine ahora se puede ver el menú típico del restaurante y también los platos innovadores que nuestro chef crea cada mes para los clientes.

Estamos muy contentos con el resultado que obtuvimos gracias a Posicionate: un sitio con todo el encanto de lo tradicional y la fuerzas del presente y el futuro de La Madeline, que capta la atención de los visitantes, que luego se convierten en clientes.

Muebles que representan nuestro estilo

Después de tantos años en el sector gastronómico, sabemos que es muy importante renovarse en todas las áreas del negocio. Desde el menú, en donde prestamos mucha atención a lo que más nos piden o les gusta a los clientes, hasta el diseño de nuestro salón que queremos que sea muy amigable para todos los que transitan por él.

Por eso, en nuestro restaurante La Madeleine, estamos atentos a todo lo que hace la comodidad del cliente y de nuestro equipo de trabajo. Desde el mantenimiento de los artefactos que se utilizan para trabajar, hasta los uniformes de nuestros experimentados camareros, todo se mantiene o se renueva para que estén impecables.

La última renovación que realizamos fueron en los muebles del salón, y esta vez el cambio fue profundo porque elegimos comprar en la tienda online de Muebla. Esta experiencia fue todo un desafío, porque decidimos reformar nuestro estilo tradicional, y lo hicimos quizás un poco más parecido a nuestro menú, que se compone de una variedad de platos muy porteños, pero internacionales también.

Los muebles de Muebla son totalmente diferentes, y decidimos comprarles nuevas mesas y sillas para el salón. Ellos diseñan muebles que no pasan desapercibidos y que siempre generan sensaciones diferentes en los usuarios. Nos encantó la idea de algo innovador. Elegimos online los modelos de las sillas y las mesas y decidimos que algunas iban a ser tapizadas. En el mismo sitio web pudimos elegir las telas y los colores que queríamos para nuestras nuevas sillas.

Estuvimos todo el tiempo en contacto con los diseñadores porque en algunas ocasiones teníamos que hacerles varias preguntas sobre los productos y los materiales para definir exactamente nuestros muebles. Finalmente hicimos nuestro pedido (medidas mediante) y esperamos pacientemente que llegara.

El día que cambiamos los muebles del salón fue todo un evento. Los clientes habituales se dieron cuenta enseguida y quisieron estrenarlos. Realmente le agradecemos a Muebla por poner tanta creatividad y calidad a nuestro servicio. Ahora son nuestra mueblería oficial y esperamos pronto seguir con los cambios.